Para escribir una monografía, por Andrea Ostrov y Ezequiel de Rosso

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Una monografía es un texto argumentativo que desarrolla una hipótesis en una extensión acotada y que se escribe para ser evaluado por una unidad académica. La monografía implica un proceso de elaboración, producción y escritura que se puede dividir en las siguientes etapas:

1.     Definición del corpus.
Para escribir una monografía es necesario definir un corpus. Este está conformado por el material textual sobre el cual se va a trabajar. Todo corpus debe responder a algún criterio de organización: por ejemplo, un límite temporal (la literatura producida de tal año a tal año, o en tal década) o el género (la novela chilena contemporánea) o un tema (novela de la revolución mexicana). Esto es importante para que el corpus conforme un conjunto, un sistema, y no una sumatoria de textos elegidos al azar. En el caso de nuestra materia, el corpus ya está definido a partir del eje teórico-problemático que estructura el programa.

2.     Planteamiento del problema:
A partir de la lectura del corpus elegido, es necesario proponer un eje, una problemática, o un aspecto que sea pertinente trabajar en ese corpus. Se puede estudiar por ejemplo qué función tiene en un texto un determinado elemento (Ej. los espacios en blanco); cómo trabaja el texto un procedimiento (Ej. la humanización de los objetos); qué funcionalidad puede cumplir la estructura del texto en relación con otros de sus elementos; un problema teórico (Ej. “los límites de la representación"), etcétera.
Si se considera pertinente trabajar con un marco teórico, un concepto o una categoría no trabajada en clase, es necesario explicitar en qué consiste, de qué fuente teórica o crítica fue extraída, con qué objetivo será utilizada, etcétera. (De todas maneras, conviene consultar con el docente acerca de la pertinencia de incorporar nuevos conceptos, ya que muchas veces se puede caer en tentaciones tales como la de leer las crónicas urbanas de Pedro Lemebel a partir de la lógica del I Ching). Por otro lado, no hay que perder de vista que una monografía desarrolla sólo un problema. Es decir que una monografía no puede, ni debe, abarcar todos los aspectos de una obra, ni agotar todas las entradas posibles.


3.      Hipótesis:
La hipótesis es la respuesta que se proponga a la problemática planteada.
Por ejemplo: “En Yo El Supremo de Augusto Roa Bastos la proliferación discursiva vuelve imposible la postulación de una versión verdadera y unívoca de la historia”.
La hipótesis debe poder sostenerse con el corpus elegido. Es decir, tiene que ser demostrada. Hay que recordar que la monografía no es un texto de opinión. Esto significa que deben justificarse plenamente las afirmaciones vertidas. Se recomienda especialmente tener cuidado con las generalizaciones, ya que son imposibles de justificar, así como las convicciones personales. Evitar, por lo tanto, enunciados como estos: “Un escritores siempre un revolucionario”. O bien “Una mujer sin hijos nunca será una mujer plena”.

4.      Selección y lectura de bibliografía teórica y crítica:
Un trabajo monográfico serio supone la lectura de bibliografía específica. La bibliografía puede funcionar de varias maneras, o bien como apoyatura de la propia argumentación, o como explicitación del marco teórico elegido, o como disparador de puntos de interés, hipótesis, etcétera. En todos los casos, la bibliografía debe ser considerada como una herramienta con la que se cuenta para la formulación de una hipótesis propia. Esto significa que la bibliografíá se utiliza en la medida en que resulte pertinente, se incorpora a la argumentación toda vez que resulte clarificadora, pero no se “relata" o transcribe un artículo.

5.      Edición:
Para la aprobación de nuestra materia, la monografía debe tener entre 6 y 8 páginas escritas a doble espacio y en letra cuerpo doce. La extensión requerida no es casual, ya que corresponde a la cantidad de páginas habitualmente recomendable para la presentación de una ponencia académica. Por consiguiente, hay que aprender a respetarla, para lo cual es conveniente organizar la argumentación con rigurosidad, seleccionar los ejemplos en forma adecuada y ordenar jerárquicamente las ideas sobre el tema a tratar.
La monografía debe respetar ciertas convenciones de edición. Por ejemplo, si presenta títulos y subtítulos estos deben estar claramente señalados y jerarquizados, de manera tal que la organización del texto ayude a la comprensión de su desarrollo.
Notas al pie y bibliografía citada:
Las citas textuales se organizan según el siguiente criterio:
Cuando se cita un fragmento breve, ‘la cita se incorpora al propio texto cuando no excede los tres renglones y se la marca con comillas". Si dentro de la cita hay algún entrecomillado, éste debe llevar ‘comilla simple’ “. De lo contrario, una cita larga se transcribe sin comillas, por lo general en letra más pequeña y aumentando el margen en ambos lados ¿le la página, de manera que el fragmento citado quede centrado y justificado de ambos lados y separado mediante blancos del cuerpo principal del texto.           

La bibliografía citada se ordena al final del trabajo por orden alfabético y del siguiente modo:

-Apellido y nombre del autor o autores, o de quien está a cargo de la edición (si son varios, puede especificarse quiénes o escribir la sigla AA W -autores varios) -Título del texto (si es un libro, revista o diario, en cursiva).
-Lugar de publicación: (Ciudad)
-Editorial
-Fecha de publicación (si no figura, indicar s.f. -sin fecha- o s.d. -sin data).
Los datos se separan entre sí mediante comas.

Ejemplo:
MANZONI, Celina, El mordisco imaginario. Crítica de la critica de Pablo Palacio, Buenos Aires, Editorial Biblos, 1994.
Si se trata de un artículo, cuento, capítulo o artículo incluido en libro o revista:
-Apellido y nombre del autor o autores
-Título del cuento, capítulo o artículo “entre comillas”.
Si se trata de un libro, deben seguirse las convenciones ya indicadas:
- Apellido y nombre del autor/es , editor/es o compilador/es.
-Título del libro en cursiva.                                                                                                      '
-Lugar de publicación: (Ciudad)
-Editorial
-Fecha de publicación
-Páginas que abarca el trabajo mencionado.

Ejemplo:
DÍAZ, José Pedro, “Los cuentos de Felisberto Hernández: ¿Literatura fantástica?”, en Noé Jitrik (comp.), Atípicos en la literatura latinoamericana, Buenos Aires, Instituto de Literatura Hispanoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras - Oficina de Publicaciones del Ciclo Básico Común de la U.B.A, 1996, pp. 139-143.
Si se trata de una revista u otra publicación periódica, se indica:
-Título de la publicación en cursiva.
-Número del tomo y/o volumen.
-Mes y año de la publicación.
-Páginas en las que aparece el texto citado.
Ejemplo:
BÉJEL, Emilio, “Antes que anochezca, autobiografía de un disidente cubano homosexual”, en Hispamérica XXV, 74, pp.29-45.
Cuando las referencias bibliográficas se consignan en una nota al pie, hay que invertir el orden de los nombres, es decir, se coloca primero el nombre de pila del autor y luego el apellido.

Ejemplo:
Celina Manzoni, El mordisco imaginario. Crítica de la critica de Pablo Palacio, Buenos Aires, Editorial Biblos, 1994.
Si se trata de una cita de! corpus con el que se está trabajando, la referencia completa de la publicación se da únicamente la primera vez. Luego alcanza con poner el número de página entre paréntesis al final de la cita.
Por último, la nota al pie debe colocarse cuando termina una frase o período, luego del signo de puntuación correspondiente.[I]

6.      Escritura:
Se recomienda:                                                             
-Prestar extrema atención a la construcción sintáctica de las frases, a la concordancia entre el sujeto y la persona verbal, a la relación lógica entre tiempos verbales.
-Evitar oraciones demasiado largas, que si no están perfectamente construidas pueden resultar indescifrables.
-No olvidar que el buen uso de la puntuación es imprescindible para la claridad expositiva del texto.
-Seleccionar un vocabulario pertinente y preciso que corresponda al registro de lengua adecuado para un texto académico.
-Tener en cuenta que la monografía es una argumentación, una demostración de hipótesis, por lo cual resultan fundamentales los nexos que coordinan las frases y los párrafos ya que de éstos depende que los lectores puedan seguir la lógica del razonamiento: de manera que, por lo tanto, por consiguiente, sin embargo, en consecuencia, por otro lado, en relación con.

Buenos Aires, mayo de 2006


[I] En las notas al pie debe indicarse siempre datos de relevancia menor, aunque pertinentes para la hipótesis que se intenta demostrar.

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