Hop frog, por Edgar Allan Poe

Jamás he conocido a nadie tan dispuesto a celebrar una broma como el rey. Parecía vivir tan sólo para las bromas. La manera más segura de ganar sus favores consistía en narrarle un cuento donde abundaran las chuscadas, y narrárselo bien. Ocurría así que sus siete ministros descollaban por su excelencia como bromistas. Todos ellos se parecían al rey por ser corpulentos, robustos y sudorosos, así como bromistas inimitables. Nunca he podido determinar si la gente engorda cuando
se dedica a hacer bromas, o si hay algo en la grasa que predispone a las chanzas; pero la verdad es que un bromista flaco resulta una rara avis in terris.
Por lo que se refiere a los refinamientos —o, como él los denominaba, los «espíritus» del ingenio—, el rey se preocupaba muy poco. Sentía especial admiración por el volumen de una chanza, y con frecuencia era capaz de agregarle gran amplitud para completarla. Las delicadezas lo fastidiaban. Hubiera preferido el Gargantúa de Rabelais al Zadig de Voltaire; de manera general, las bromas de hecho se adaptaban mejor a sus gustos que las verbales.
En los tiempos de mi relato los bufones gozaban todavía del favor de las cortes. Varias «potencias» continentales conservaban aún sus «locos» profesionales, que vestían traje abigarrado y gorro de cascabeles, y que, a cambio de las migajas de la mesa real, debían mantenerse alerta para prodigar su agudo ingenio.
Nuestro rey tenía también su bufón. Le hacía falta una cierta dosis de locura, aunque más no fuera, para contrabalancear la pesada sabiduría de los siete sabios que formaban su ministerio… y la suya propia.
Su «loco», o bufón profesional, no era tan sólo un loco. Su valor se triplicaba a ojos del rey por el hecho de que además era enano y cojo. En aquella época los enanos abundaban en las cortes tanto como los bufones, y muchos monarcas no hubieran sabido cómo pasar los días (los días son más largos en la corte que en cualquier otra parte) sin un bufón con el cual reírse y un enano de quien reírse. Pero, como ya lo he hecho notar, en el noventa y nueve por ciento de los casos los bufones son gordos, redondeados y de movimientos torpes, por lo cual nuestro rey se congratulaba de tener en Hop-Frog (que así se llamaba su bufón) un triple tesoro en una sola persona.
Creo que el nombre de Hop-Frog no le fue dado al enano por sus padrinos en el momento del bautismo, sino que recayó en su persona por concurso general de los siete ministros, dado que le era imposible caminar como el resto de los mortales[5]. En efecto, Hop-Frog sólo podía avanzar mediante un movimiento convulsivo —algo entre un brinco y un culebreo—, movimiento que divertía interminablemente al rey y a la vez, claro está, le servía de consuelo, aunque la corte, a pesar del vientre protuberante y el enorme tamaño de la cabeza del rey, lo consideraba un dechado de perfección.
Pero si la deformación de las piernas sólo permitía a Hop-Frog moverse con gran dolor y dificultad en un camino o un salón, la naturaleza parecía haber querido compensar aquella deficiencia de sus miembros inferiores concediéndole una prodigiosa fuerza en los brazos, que le permitía efectuar diversas hazañas de maravillosa destreza, siempre que se tratara de trepar por cuerdas o árboles. Y mientras cumplía tales ejercicios se parecía mucho más a una ardilla o a un mono que a una rana.
No puedo afirmar con precisión de qué país había venido Hop-frog. Se trataba, sin embargo, de una región bárbara de la que nadie había oído hablar, situada a mucha distancia de la corte de nuestro rey. Tanto Hop-Frog como una jovencita apenas menos enana que él (pero de exquisitas proporciones y admirable bailarina) habían sido arrancados por la fuerza de sus respectivos hogares, situados en provincias adyacentes, y enviados como regalo al rey por uno de sus siempre victoriosos generales.
No hay que sorprenderse, pues, de que en tales circunstancias se creara una gran intimidad entre los dos pequeños cautivos. Muy pronto llegaron a ser amigos entrañables. Hop-Frog, a pesar de sus continuas exhibiciones, no era nada popular, y no podía, por tanto, prestar mayores servicios a Trippetta; pero ésta, con su gracia y exquisita belleza —pese a ser una enana—, era admirada y mimada por todos, lo cual le daba mucha influencia y le permitía ejercerla en favor de Hop-Frog, cosa que jamás dejaba de hacer.
En ocasión de una gran solemnidad oficial (no recuerdo cuál) el rey resolvió celebrar un baile de máscaras. Ahora bien, toda vez que en la corte se trataba de mascaradas o fiestas semejantes, se acudía sin falta a Hop-Frog y a Trippetta, para que desplegaran sus habilidades. Hop-Frog, sobre todo, tenía tanta inventiva para montar espectáculos, sugerir nuevos personajes y preparar máscaras para los bailes de disfraz, que se hubiera dicho que nada podía hacerse sin su asistencia.
Llegó la noche de la gran fiesta. Bajo la dirección de Trippetta habíase preparado un resplandeciente salón, ornándolo con todo aquello que pudiera agregar éclat a una mascarada. La corte ardía con la fiebre de la expectativa. Por lo que respecta a los trajes y los personajes a representar, es de imaginarse que cada uno se había aprontado convenientemente. Los había que desde semanas antes preparaban sus rôles, y nadie mostraba la menor señal de indecisión… salvo el rey y sus siete ministros. Me es imposible explicar por qué precisamente ellos vacilaban, salvo que lo hicieran con ánimo de broma. Lo más probable es que, dada su gordura, les resultara difícil decidirse. A todo esto el tiempo transcurría; entonces, como postrer recurso, mandaron llamar a Trippetta y a Hop-Frog.
Cuando los dos pequeños amigos obedecieron al llamado del rey, lo encontraron bebiendo vino con los siete miembros de su Consejo; el monarca, sin embargo, parecía de muy mal humor. No ignoraba que a Hop-Frog le desagradaba el vino, pues producía en el pobre lisiado una especie de locura, y la locura no es una sensación agradable. Pero el rey amaba sus bromas y le pareció divertido obligar a Hop-Frog a beber y (como él decía) «a estar alegre».
—Ven aquí, Hop-Frog —mandó, cuando el bufón y su amiga entraron en la sala—. Bébete esta copa a la salud de tus amigos ausentes… (Hop-Frog suspiró)… y veamos si eres capaz de inventar algo. Necesitamos personajes.… personajes, ¿entiendes? Algo fuera de lo común, algo raro. Estamos cansados de hacer siempre lo mismo. ¡Ven, bebe! El vino te avivará el ingenio.
Como de costumbre, Hop-Frog trató de contestar con una chanza a las palabras del rey, pero sus esfuerzos fueron inútiles. Sucedió que aquel día era el cumpleaños del pobre enano, y la orden de beber a la salud de «sus amigos ausentes» hizo acudir las lágrimas a sus ojos. Grandes y amargas gotas cayeron en la copa mientras la tomaba, humildemente, de manos del tirano.
—¡Ja, ja, ja! —rió éste con todas sus fuerzas—. ¡Ved lo que puede un vaso de buen vino! ¡Si ya le brillan los ojos!
¡Pobre infeliz! Sus grandes ojos fulguraban en vez de brillar, pues el efecto del vino en su excitable cerebro era tan potente como instantáneo. Dejando la copa en la mesa con un movimiento nervioso, Hop-Frog contempló a sus amos con una mirada casi insana. Todos ellos parecían divertirse muchísimo con la «broma» del rey.
—Y ahora, ocupémonos de cosas serias —dijo el primer ministro, que era un hombre muy gordo.
—Sí —aprobó el rey—. Ven aquí, Hop-Frog, y ayúdanos. Personajes, querido muchacho. Personajes es lo que necesitamos… ¡Ja, ja, ja!
Y como sus palabras pretendían ser una nueva chanza, los siete las celebraron a coro.
También rió Hop-Frog, aunque débilmente y como si estuviera distraído.
—Vamos, vamos —dijo impaciente el rey—. ¿No tienes nada que sugerirnos?
—Estoy tratando de pensar algo nuevo —repuso vagamente el enano, a quien el vino había confundido por completo.
—¡Tratando! —gritó furioso el tirano—. ¿Qué quieres decir con eso? ¡Ah, ya entiendo! Estás melancólico y te hace falta más vino. ¡Toma, bebe esto! —y llenando otra copa la alcanzó al lisiado, que no hizo más que mirarla, tratando de recobrar el aliento—. ¡Bebe, te digo —aulló el monstruo—, o por todos los diablos que…!
El enano vaciló, mientras el rey se ponía púrpura de rabia. Los cortesanos sonreían bobamente. Pálida como un cadáver, Trippetta avanzó hasta el sitial del monarca y, cayendo de rodillas, le imploró que dejara en paz a su amigo.
Durante unos instantes el tirano la miró lleno de asombro ante tal audacia. Parecía incapaz de decir o de hacer algo… de expresar adecuadamente su indignación. Por fin, sin pronunciar una sílaba, la rechazó con violencia y le tiró a la cara el contenido de la copa.
La pobre niña se levantó como pudo y, sin atreverse a suspirar siquiera, volvió a su sitio a los pies de la mesa.
Durante casi un minuto reinó un silencio tan mortal que se hubiera escuchado caer una hoja o una pluma. Aquel silencio fue interrumpido por un áspero y prolongado rechinar, que parecía venir de todos los ángulos de la sala al mismo tiempo.
—¿Qué… qué es ese ruido que estás haciendo? —preguntó el rey, volviéndose furioso hacia el enano.
Este último parecía haberse recobrado en gran medida de su embriaguez y, mientras miraba fija y tranquilamente al tirano en los ojos, respondió:
—¿Yo? Yo no hago ningún ruido.
—Parecía como si el sonido viniera de afuera —observó uno de los cortesanos—. Se me ocurre que es el loro de la ventana, que se frotaba el pico contra los barrotes de la jaula.
—Eso ha de ser —afirmó el monarca, como si la sugestión lo aliviara grandemente—. Pero hubiera jurado por el honor de un caballero que el ruido lo hacía este imbécil con los dientes.
Al oír tales palabras el enano se echó a reír (y el rey era un bromista demasiado empedernido para oponerse a la risa ajena), mientras dejaba ver unos enormes, poderosos y repulsivos dientes. Lo que es más, declaró que estaba dispuesto a beber todo el vino que quisiera su majestad, con lo cual éste se calmó en seguida. Y luego de apurar otra copa sin efectos demasiado perceptibles, Hop-Frog comenzó a exponer vivamente sus planes para la mascarada.
—No puedo explicarme la asociación de ideas —dijo tranquilamente y como si jamás en su vida hubiese bebido vino—, pero apenas vuestra majestad empujó a esa niña y le arrojó el vino a la cara, apenas hubo hecho eso, y en momentos en que el loro producía ese extraño ruido en la ventana, se me ocurrió una diversión extraordinaria… una de las extravagancias que se hacen en mi país, y que con frecuencia se llevan a cabo en nuestras mascaradas. Aquí será completamente nuevo. Lo malo es que hace falta un grupo de ocho personas, y…
—¡Pues aquí estamos! —exclamó el rey, riendo ante su agudo descubrimiento de la coincidencia—. ¡Justamente ocho: yo y mis ministros! ¡Veamos! ¿En qué consiste esa diversión?
—La llamamos —repuso el enano— los Ocho Orangutanes Encadenados, y si se la representa bien, resulta extraordinaria.
—Nosotros la representaremos bien —observó el rey, enderezándose y alzando las cejas.
—Lo divertido de la cosa —continuó Hop-Frog— está en el espanto que produce entre las mujeres.
—¡Magnífico! —gritaron a coro el monarca y su Consejo.
—Yo os disfrazaré de orangutanes —continuó el enano—. Dejadlo todo por mi cuenta. El parecido será tan grande, que los asistentes a la mascarada os tomarán por bestias de verdad… y, como es natural, sentirán tanto terror como asombro.
—¡Exquisito! —exclamó el rey—. ¡Hop-Frog, yo haré un hombre de ti!
—Usaremos cadenas para que su ruido aumente la confusión. Haremos correr el rumor de que os habéis escapado en masse de vuestras jaulas. Vuestra majestad no puede imaginar el efecto que en un baile de máscaras causan ocho orangutanes encadenados, los que todos toman por verdaderos, y que se lanzan con gritos salvajes entre damas y caballeros delicada y lujosamente ataviados. El contraste es inimitable.
—¡Así debe ser! —declaró el rey, mientras el Consejo se levantaba precipitadamente (se hacía tarde) para poner en ejecución el plan de Hop-Frog.
La forma en que procedió éste a fin de convertir a sus amos en orangutanes era muy sencilla, pero suficientemente eficaz para lo que se proponía. En la época en que se desarrolla mi relato los orangutanes eran poco conocidos en el mundo civilizado, y como las imitaciones preparadas por el enano resultaban suficientemente bestiales y más que suficientemente horrorosas, nadie pondría en duda que se trataba de una exacta reproducción de la naturaleza.
Ante todo, el rey y sus ministros vistieron ropa interior de tejido elástico y sumamente ajustado. Se procedió inmediatamente a untarlos con brea. Alguien del grupo sugirió cubrirse de plumas, pero esta idea fue rechazada al punto por el enano, quien no tardó en convencer a los ocho bromistas, mediante demostración práctica, que el pelo de orangután puede imitarse mucho mejor con lino. Una espesa capa de este último fue por tanto aplicada sobre la brea. Buscóse luego una larga cadena. Hop-Frog la pasó por la cintura del rey y la aseguró; en seguida hizo lo propio con otro del grupo, y luego con el resto. Completados los preparativos, los integrantes se apartaron lo más posible unos de otros, hasta formar un círculo, y, para dar a la cosa su apariencia más natural, Hop-Frog tendió el sobrante de la cadena formando dos diámetros en el círculo, cruzados en ángulo recto, tal como lo hacen en la actualidad los cazadores de chimpancés y otros grandes monos en Borneo.
El vasto salón donde iba a celebrarse el baile de máscaras era una estancia circular, de techo muy elevado y que sólo recibía luz del sol a través de una claraboya situada en su punto más alto. De noche (momento para el cual había sido especialmente concebido dicho salón) se lo iluminaba por medio de un gran lustro que colgaba de una cadena procedente del centro del tragaluz, y que se hacía subir y bajar por medio de un contrapeso, según el sistema corriente; sólo que, para que dicho contrapeso no se viera, hallábase instalado del otro lado de la cúpula, sobre el techo.
El arreglo del salón había sido confiado a la dirección de Trippetta; pero, por lo visto, ésta se había dejado guiar en ciertos detalles por el más sereno discernimiento de su amigo el enano. De acuerdo con sus indicaciones, el lustro fue retirado. Las gotas de cera de las bujías (que en esos días calurosos resultaba imposible evitar) hubiera estropeado las ricas vestiduras de los invitados, quienes, debido a la multitud que llenaría el salón, no podrían mantenerse alejados del centro, o sea debajo del lustro. En su reemplazo se instalaron candelabros adicionales en diversas partes del salón, de modo que no molestaran, a la vez que se fijaban antorchas que despedían agradable perfume en la mano derecha de cada una de las cariátides que se erguían contra las paredes, y que sumaban entre cincuenta y sesenta.
Siguiendo el consejo de Hop-Frog, los ocho orangutanes esperaron pacientemente hasta medianoche, hora en que el salón estaba repleto de máscaras, para hacer su entrada. Tan pronto se hubo apagado la última campanada del reloj, precipitáronse —o, mejor, rodaron juntos, ya que la cadena que trababa sus movimientos hacía caer a la mayoría y trastrabillar a todos mientras entraban en el salón.
El revuelo producido en la asistencia fue prodigioso y llenó de júbilo el corazón del rey. Tal como se había anticipado, no pocos invitados creyeron que aquellas criaturas de feroz aspecto eran, si no orangutanes, por lo menos verdaderas bestias de alguna otra especie. Muchas damas se desmayaron de terror, y si el rey no hubiera tenido la precaución de prohibir toda portación de armas en la sala, la alegre banda no habría tardado en expiar sangrientamente su extravagancia. A falta de medios de defensa, produjese una carrera general hacia las puertas; pero el rey había ordenado que fueran cerradas inmediatamente después de su entrada, y, siguiendo una sugestión del enano, las llaves le habían sido confiadas a él.
Mientras el tumulto llegaba a su apogeo y cada máscara se ocupaba tan sólo de su seguridad personal (pues ahora había verdadero peligro a causa del apretujamiento de la excitada multitud), hubiera podido advertirse que la cadena de la cual colgaba habitualmente el lustro, y que había sido remontada al prescindirse de aquél, descendía gradualmente hasta que el gancho de su extremidad quedó a unos tres pies del suelo.
Poco después el rey y sus siete amigos, que habían recorrido haciendo eses todo el salón, terminaron por encontrarse en su centro y, como es natural, en contacto con la cadena. Mientras se hallaban allí, el enano, que no se apartaba de ellos y los incitaba a continuar la broma, se apoderó de la cadena de los orangutanes en el punto de intersección de los dos diámetros que cruzaban el círculo en ángulo recto. Con la rapidez del rayo insertó allí el gancho del cual colgaba antes el lustro; en un instante, y por obra de una intervención desconocida, la cadena del lustro subió lo bastante para dejar el gancho fuera del alcance de toda mano y, como consecuencia inevitable, arrastró a los orangutanes unos contra otros y cara a cara.
A esta altura, los invitados iban recobrándose en parte de su alarma y comenzaban a considerar todo aquello como una estupenda broma, por lo cual estallaron risas estentóreas al ver la desgarbada situación en que se encontraban los monos.
—¡Dejádmelos a mi! —gritó entonces Hop-Frog, cuya voz penetrante se hacía escuchar fácilmente en medio del estrépito—, ¡Dejádmelos a mí! ¡Me parece que los conozco! ¡Si solamente pudiera mirarlos más de cerca, pronto podría deciros quiénes son!
Trepando por sobre las cabezas de la multitud, consiguió llegar hasta la pared, donde se apoderó de una de las antorchas que empuñaban las cariátides. En un instante estuvo de vuelta en el centro del salón y, saltando con agilidad de simio sobre la cabeza del rey, encaramóse unos cuantos pies por la cadena, mientras bajaba la antorcha para examinar el grupo de orangutanes y gritaba una vez más:
—¡Pronto podré deciros quiénes son!
Y entonces, mientras todos los presentes (incluidos los monos) se retorcían de risa, el bufón lanzó un agudo silbido; instantáneamente, la cadena remontó con violencia a una altura de treinta pies, arrastrando consigo a los aterrados orangutanes, que luchaban por soltarse, y los dejó suspendidos en el aire, a media altura entre la claraboya y el suelo. Aferrado a la cadena, Hop-Frog seguía en la misma posición, por encima de los ocho disfrazados, y, como si nada hubiese ocurrido, continuaba acercando su antorcha fingiendo averiguar de quiénes se trataba.
Tan estupefacta quedó la asamblea ante esta ascensión, que se produjo un profundo silencio. Duraba ya un minuto, cuando fue roto por un áspero y profundo rechinar, semejante al que había llamado la atención del rey y sus consejeros después que aquél hubo arrojado el vino a la cara de Trippetta. Pero en esta ocasión no cabía dudar de dónde procedía el sonido. Venía de los dientes del enano, semejantes a colmillos de fiera; rechinaban, mientras de su boca brotaba la espuma, y sus ojos, como los de un loco furioso, se clavaban en los rostros del rey y sus siete compañeros.
—¡Ah, ya veo! —gritó, por fin, el enfurecido bufón—. ¡Ya veo quiénes son!
Y entonces, fingiendo mirar más de cerca al rey, aplicó la antorcha a la capa de lino que lo envolvía y que instantáneamente se llenó de lívidas llamaradas. En menos de medio minuto los ocho orangutanes ardían horriblemente entre los alaridos de la multitud, que los miraba desde abajo, aterrada, y que nada podía hacer para prestarles ayuda.
Por fin, creciendo en su violencia, las llamas obligaron al bufón a encaramarse por la cadena para escapar a su alcance; al ver sus movimientos, la multitud volvió a guardar silencio. El enano aprovechó la oportunidad para hablar una vez más:
—Ahora veo claramente quiénes son esos hombres —dijo—. Son un gran rey y sus siete consejeros privados. Un rey que no tiene escrúpulos en golpear a una niña indefensa, y sus siete consejeros, que consienten ese ultraje. En cuanto a mí, no soy nada más que Hop-Frog, el bufón… y ésta es mi última bufonada.
A causa de la alta combustibilidad del lino y la brea, la obra de venganza quedó cumplida apenas el enano hubo terminado de pronunciar estas palabras. Los ocho cadáveres colgaban de sus cadenas en una masa irreconocible, fétida, negruzca, repugnante. El bufón arrojó su antorcha sobre ellos y luego, trepando tranquilamente hasta el techo, desapareció a través de la claraboya.
Se supone que Trippetta, instalada en el tejado del salón, fue cómplice de su amigo en su ígnea venganza, y que ambos escaparon juntamente a su país, ya que jamás se los volvió a ver.

____________________
Hop-Frog.
The Flag of our Union, 17 de marzo de 1849.
Título original: Hop-Frog, or the Eight Chained Orang-Outangs. (64)
«Hop-Frog —dice Jacques Castelnau— no es más que el relato donde Froissart nos muestra a los compañeros de Carlos VI quemándose vivos en el famoso Bal des Ardents. A falta de las Crónicas, que no pudo leer, Poe meditó sin duda frente a una miniatura que evoca el accidente, y donde se ve en una de las salas del hotel Saint-Pol a los jóvenes príncipes metidos en sus disfraces de hombres salvajes cubiertos de pelos de la cabeza a los pies y ardiendo bajo las arañas de madera donde se consumen las velas de sebo.» Quizá Poe no leyó las Crónicas aunque Woodberry señala que pudo conocerlas en una vieja traducción inglesa del siglo XVI; de todos modos debió enterarse del episodio a través de un artículo del Broadway Journal, febrero de 1847, donde se cuenta cómo Carlos VI y cinco cortesanos se disfrazaron de sátiros y cómo se incendiaron sus trajes. Según Hobson Quinn, a esta fuente se agregaría Frogère, relato de un tal «Px» publicado en el New Monthly Magazine, en 1830, acerca de un bufón de la corte del zar Pablo de Rusia; víctima de una broma cruel de su amo, el bufón se presta a colaborar en su asesinato.
Hervey Allen ve en Hop-Frog un valor simbólico: La realidad, tirana, mantiene en esclavitud a la imaginación, la obliga a servir de bufón, hasta que ésta se venga de la más terrible manera.

34 comentarios:

Teo Lopez-3er año A-Colegio Durham dijo...

Este relato de Poe me resultó muy diferente, pues, no presenta señal alguna que indique que sea un relato fantástico. Por otro lado, me impresionó que esté haya sido escrito basándose en un hecho real.
La historia tiene como protagonista a Hop (salto) frog (rana), un bufón que sirve a un bromista rey. Este bufón estaba enamorado de trippetta, una enana (igual que él) que servía al mismo rey. Un día, durante el baile de mascaras que transcurría en la asamblea, el rey le propone a su bufón hacer una broma para aterrorizar a todos os invitados. Esté, con el objeto de vengarse del empujón que el rey le había dado a trippetta, propone una broma para la que se requieren ocho individuos disfrazados de orangutanes, estos fueron el rey y sus siete ministros. Posteriormente, la broma se realizo, la cual resulto aterradora para la mayoría de los invitados, pues esos animales no eran muy conocidos por esas zonas. A pesar del éxito, Hop frog tenía otros planes, hizo que el candelabro se estampara contra los disfrazados, luego lo subió y con una antorcha quemó a cada uno de ellos. Se dispuso a admirarlos poco antes de escapar justo a trippetta, para jamás volver a esas tierras.

Sofia Di Sandro (Colegio Durham 3° "A") dijo...

En este cuento hay un rey que es un ser grosero, egoísta y sin piedad, como el barón de “Metzengerstein”, hay un baile de mascaras como en la “Mascara de la Muerte Roja” y algunos de los personajes mueren por ser quemados como en “Metzengerstein”.
Existe la duda entre si el problema de la locura del personaje principal es provocada o no por el vino, aunque yo pienso que la venganza de los 8 orangutanes fue planeada con anticipación.
Algo que llamó mi atención fue descubrir que, según algunos historiadores, esta historia está basada en hechos reales.
Para mí, Poe quiere reflejar en este cuento al espíritu carnavalero (por el baile de máscaras). El carnaval es un ritual antiguo y, en realidad, significa: “Carne para Baal” (Baal es uno de los nombres del Diablo). Este ritual se practicaba quemando la carne de los animales o de los humanos, al igual que como lo hace Hop-Frog con el rey y sus amigos y luego se la entrega al Diablo.
Yo creo que este cuento se relaciona con eso: Las malas personas son quemadas y entregadas al Diablo que es, de alguna forma, como ir al infierno.

Floppy Belu dijo...

Florencia Otero-Colegio Durham 3° año “A”
Hop Frog le da el titulo al nombre de este cuento, quien era el bufón de un rey y su corte. Este bufón acaba vengándose del rey y su corte después de que estos maltratasen a Trippetta, quien también era enana. El rey hizo una fiesta de carnaval con mascaras y disfraces y le pidió a Hop Frog que los ayudase con los disfraces y el entretenimiento. En la fiesta el rey le dio vino a Hop Frog como siempre lo hacia, y éste se volvía loco de rabia cuando estaba alcoholizado. Durante la fiesta, el rey y su corte quedan encadenados, por el bufón, unos a otros delante del resto de la nobleza, entonces Hop Frog los izó del suelo a una gran altura y prendió fuego sus disfraces, muriendo éstos incendiados, entonces el bufón escapa con Tripetta.
El cuento Hop Frog, me pareció uno de los cuentos de Poe que menos describió la escena de la muerte, en este caso la del rey y su corte como en otros cuentos como Metzengerstein o Berenice. Este cuento me gustó porque no fue tan fantástico y pudo haber sido un hecho real.
El cuento resalta la discriminación, el maltrato y el uso del poder sobre personas obesas y de baja estatura. Tambien se ve reflejada la vida del autor cuando se menciona que Hop Frog se volvió loco cuando tomo el vino que le dio el rey, ya que Poe era adicto al alcohol y también le agarraban momentos de locura.

Abril Buccilli dijo...

Abril Buccilli – “3°A” – Colegio Durham.
HOP-FROG
Este cuento es de tipo realista, un género muy distinto al que estamos acostumbrados a leer de Poe, pues está supuestamente basado en hechos reales, además no presenta dudas entre lo lógico y lo ilógico ni seres sobrenaturales que rompan la barrera de lo racional y para convertirse en algo paranormal.
El bufón, quien creo que ha estado proyectando el plan por bastante tiempo, pudo haber ejecutado sus intenciones por dos motivos:
A. Locura: los malos tratos pueden llevarte a una obsesión que desbordó en una locura cuando el se le fue obligado a beber una vez, pero a la segunda se le fue arrojado a su amiga Trippetta solo por defenderlo.
B. Venganza: tiene bastante que ver con el punto anterior pero en este caso, Hop-Frog estaba totalmente cuerdo en el momento de cobrar su escarmiento y que todo fue estratégicamente calculado con anticipación.
Estas dos posibilidades, que según yo no es algo que tenga una respuesta en esta historia sobre cuál de las dos es correcta, son una duda de otro tipo porque no representa una pregunta sin respuesta entre lo posible y lo “absurdo”, pero creo que esto hace que no se pierda la “esencia” de Edgar sino que se interprete de otra forma.
En este cuento se repiten recursos de textos que antes hemos leído, como la mascarada que describe Poe en este cuento, parece un cuadro como en “La máscara de la muerte roja”.
Algo raro que me llamó la atención es que siempre que pudo, este autor en específicamente esta narración resaltó mucho el tema de la “gordura”. Quizás por hacer referencia a que si mientras más bromistas más gordos, pero que ser burlón también implicaba ser un “idiota inhumano” ya que en esta época se buscaba a aquellas personas que tengan deformidades o padecimientos “extraños” puesto que a los reyes o a los nobles les resultaban graciosas las anomalías de otros y que la venganza debía ser acorde a “su peso” que era equivalente a que tan desalmado era al considerar humorísticas las desproporciones que padecían algunos. Entonces, sospecho que este pensamiento era el que corría por la mente de “el enano” durante el tiempo en que estuvo bajo el poder del rey.

Santi Pulleiro dijo...

Santiago Fernández Pulleiro colegio Durham 3er año A
Este texto se trata de un un rey bromista y gordo al igual que su 7 condes .
El protagonista es hop frog ,un bufón el cual se venga del Rey por haberle tirado vino a su amiga de la cual él gustaba mucho.
La venganza consistía en chantajear la broma del Rey el cual se había disfrazado de orangután con sus condes , el disfraz consistía en Brea, Lino y cadenas . Lo que hizo el bufón fue atrapar a los 8 gordos de por las cadenas y quemarlos vivos .
El finalmente el bufón escapa con su amiga subiendo por las cadenas de los hombres quemados.

Diego Lazaro dijo...

Este cuento de Edgar Allan Poe me gusto bastante, es más, me atrayó más que los que leimos anteriormente.
En esta historia me gustó mucho el roll de los protagonistas, ya que, estos son: el bufón Hop-Frog y la bailarina Trippetta.El bufón se dedicaba a subir el ánimo del rey y la bailarina alegraba a los ministros.
A mediados de la historia fue la parte más interesante,(para mi) ya que,Hop-Frog se cansó de varios años de burla.Un día su majestad le dice a Hop-Frog que iba a hacer una fiesta y necesitaba de la ayuda de el para alegrarla.Antes de que Hop-Feog se emborrachase, este les dio a los ministros unos trajes de simios y a estos les gustaba mucho esta idea.Luego a los ministros,Hop-Foñrog les hizo hacer que hagan un círculo y los ató con una cadena,los elevó y los prendio fuegos.Y Hop-Frog y Trippetta lograron liberarse de su casi exclavitud.El final fue lo que mas me gustó, ya que, prenee fuegos a los ministros.

Diego Lazaro 3ro A Colegio Durham

Anónimo dijo...

En este cuento los personajes principales son el rey y Hop-Frog que a la vez son muy diferentes entre si. El rey es muy poderoso, obeso, le gusta hacer bromas pesadas y está rodeado de sus 7 ministros del festejaban esas bromas para complacerlo a él.
Hop-Frog tiene problemas físicas ya que es enano y cojo lo que le dificultaba caminar, esto le parecía gracioso al rey. También Hop-Frog conoce a Tripetta que también la había arrancado a la fuerza de su hogar y regalados al rey y llegaron a ser amigos entrañables.
El rey no era querido por su reino, por eso nadie se había pregunta donde estaba el rey en la fiesta de disfraces que él había organizado.
Hop-Frog toleraba que o humille el rey y sus ministros, obligaran a hacer cosas que él no quería hacer como en este caso tomar vino, pero no tolero que el rey maltratara a tripetta y reacciono de la peor manera.
Matias Gaute 3ro "A" Colegio Durham

Ramiro 1409 dijo...

Este cuento me gusto mucho ya que los géneros terroríficos y de venganza me suelen gustar mucho.
me pareció muy interesante las historias de los protagonistas ,esta historia se trata de un bufón llamado HOP FROG que era el bufón de la realeza donde allí pertenencia un rey y los condes,y una bailarina.
Un día el rey en una fiesta le tiro un vaso de vino a la bailarina de la de quien esta enamora HOP FROG ,el tras tantos años de esclavitud y trabajo para el rey se enfureció mucho y decidió tomar venganza por su parte de la bailarina ,lo que el hizo en una fiesta fue vestir a todos los pertenecientes de la realeza de gorila ,y los ato a todos con una cadena ,todos pensaban que era parte de otro show del bufón pero no fue así ya que HOP los quemo a todos y se escapo con la bailarina ,así escapando de la esclavitud.
Lo que me gusto mucho de este cuento fue a lo ultimo cuando HOP y la bailarina se decidieron vengar ya que me gusta mucho los textos de venganza.
RAMIRO GONZALEZ 3A COLEGIO DURHAM..

lucas san sebastian dijo...

Este cuento de Pou me gusto bastante ya que no se trato de un echo fantástico sino que se trato de un hecho real.
este cuento se trata de un bufón que le hace una broma a su rey.
Este bufón estaba enamorado de trippetta, una enana (igual que él) que servía al mismo rey. Un día, durante el baile de mascaras que transcurría en la asamblea, el rey le propone a su bufón hacer una broma para aterrorizar a todos los invitados. Esté, con el objeto de vengarse del empujón que el rey le había dado a trippetta, propone una broma para la que se requieren ocho individuos disfrazados de orangutanes, estos fueron el rey y sus siete ministros y al final el que termino siendo utilizado fue el rey y sus ministros y el bufón podría decirse que termino en el lugar del rey

Gianfranco Riccelli - 3er Año ´´A´´ - Colegio Durham dijo...

Este relato me llamo mucho la atención ya que no es de terror (como la mayoría de los cuentos de Poe), sino que se trata de una venganza. También me pareció interesante que según algunos investigadores está basado en hechos reales.
Este habla sobre Hop-Frog, un bufón perteneciente a un rey bromista y a su corte conformada por 7 miembros. Un día, el rey decide hacer un baile de mascaras y para darle animo a la fiesta decide hacer un broma, para esto le consulta a su bufón que puede hacer. Este luego muchos años de maltrato hacia el y hacia Tripetta, una bailarina del rey y su enamorada, decide disfrazar su venganza en forma de broma, le dijo al rey y a su corte que se disfrazaran de orangutanes y que este los colgaría del techo al momento de la fiesta. Una vez en la fiesta los 8 hombres, vestidos de simios, ya estaban colgados del techo aterrorizando a la gente cuando Hop-Frog decide tomar una antorcha e incendiar a estos hombres. Para luego escapar con su enamorada.

Bruno gaita 3ro a Durham dijo...

Este Texto Me llamo atrajo ya que no es igual a la mayoria de cuentos De Edgar Alan Poe, ya que casi siempre sus cuentos se basan en cosas terrorificas, Este se trata de una venganza tambien me sorprendio que se base en algo real y no algo fantastico como los cuentos que lei de Poe, Tsmpoco este relato genera dudas, que en la mayoria de cuentos de Poe sucede que siempre se produzca una duda al leer el cuento.La venganza de Hop-Frog se produjo por las burlas que el recibia por su fisico y el se canso de que lo burlaran se enfurecio y se vengo del rey. De los cuentos leidos de Poe estuvo entre los que mas me atrajo.

nico gyukits dijo...

A mi este cuento me gusto porque no fue un cuento fantástico sino que fue basado en un hecho real.En una corte el rey tenia a un bufón llamado Hop-Frog y a una delicada bailarina Trippetta. Eran dos enanos que se tenían mucho aprecio el uno al otro, pues los dos trabajaban para el rey y a los les humillaba públicamente.
Hop-Frog levantaba el animo de su majestad y Trippetta alegraba con sus movimientos a los ministros, eran de gran ayuda por eso su majestad tuvo a estos dos bufones durante muchos años.
Después de varios años Hop-Frog se estaba cansando de las continuas burlas y humillaciones públicas que le hacia pasar su dueño, el rey. Normalmente le hacia beber un poco, y mientras estaba borracho, pues la corte se divertía con sus movimientos y gestos, pero a él le sentaba fatal el alcohol y estaba arto de aquella situación, esto mismo se lo comento a su bailarina y ella también estuvo de acuerdo.
Un día su majestad le dijo a Hop-Frog que iba a hacer una fiesta de carnaval, con muchas máscaras y disfraces, solo iba a invitar a la nobleza y necesitaba de su ayuda para que la fiesta marchara bien.
El día de la fiesta Hop-Frog fue llamado a la cámara donde se encontraba su majestad, éste estaba con sus ministros y ellos pidieron consejo a Hop-Frog para disfrazarse de una manera innovadora y nunca vista, original.
Pero antes hicieron que Hop-Frog se emborrachara, éste como pudo les hizo unos trajes parecidos a unos simios, les gustó mucho la idea y así salieron orgullosos a la fiesta, Hop-Frog que le habían encargado animar la fiesta reunió a los ministros y al rey en el centro de la sala, les hizo hacer un circulo y los ató a todos con una cadena, los elevo como si fueran una lámpara y luego les prendió fuego a todos, murieron carbonizados, y Hop-Frog y su bailarina consiguieron librarse de su estado de casi esclavitud y dejaron de pasar vergüenzas públicas. Nicolás 3 a. Saludos.

nico gyukits dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lucas Akerme dijo...

Este relato de Poe me resultó muy diferente, pues, no presenta señal alguna que indique que sea un relato fantástico. Por otro lado, me impresionó que esté haya sido escrito basándose en un hecho real.
La historia tiene como protagonista a Hop-Frog, un bufón que sirve a un rey brimista. Este bufón estaba enamorado de trippetta, una enana que servía al mismo rey. Un dia durante la fiesta de mascaras a hop-frog les propuso a el rey y sus 7 ministros vestirse de orangutanes para asustar a los invitados de dicho fiesta ya que por esa zona no se conocian a esos animales, una vez ya en la fiesta, ya estaban los 8 hombres colgados del techo aterrorizando a los invitados Hop-Frog decide tomar una antorcha y quemar al rey y sus 7 ministros y luego se escapa con trippeta.

Anónimo dijo...

Tamashiro Evelyn 3° "A" Durham
Hop-Frog esta historia me asombró bastante, en especial saber que esto ocurrió realmente en algún momento.
Este cuento a diferencia de otros que leí de Poe es realista ya que no presenta hechos que causen dudas.
Hop-Frog era un bufón (enano) que decidió vengarse de su rey y de sus 7 ministros por sus burlas.
En la corte se estaba organizando una mascarada y el rey y sus ministros deciden acudir a Hop-Frog ya que querían hacer algo original y a ellos no se les ocurría. Cuando el bufón llega, acompañado​ de su amiga Trippetta, quien divertía también al rey, este le obliga a beber una copa de vino, el cual hizo efecto muy bruscamente en el enano, el rey y sus ministros reían. Luego le quieren dar una copa más pero fue ahí cuando Trippetta le imploró al rey que dejara en paz a su amigo, y el rey con violencia le arroja el contenido de la copa en la cara a la pobre niña.
Para mi es acción fue la "gota que rebasó el vaso" y por eso Hop-Frog decide vengarse.

Pola Frasson dijo...

Valentino Frassón Colegio Durham 3 °A
Este cuentome gusto mucho porque el tema principal es la venganza, algo no habitual en Poe, se trata de la venganza de un bufón hacia su rey, este era bromista y gordo al igual que su 7 condes .
El protagonista es Hop-Frog ,un bufón el cual se venga del Rey por haberle tirado vino a su amiga(trippetta) de la cual él se había enamorado.
Un dia durante la fiesta de máscaras Hop-Frog, les propuso a el rey y a sus 7 ministros vestirse de orangutanes para asustar a los invitados de dicha fiesta ya que por esa zona no se conocian a esos animales (el disfraz consistía en Brea, Lino y cadenas), una vez ya en la fiesta, ya estaban los 8 hombres colgados del techo aterrorizando a los invitados, Hop-Frog decide tomar una antorcha y vengarse por haber humillado a su amiga, y entonces quemó vivos al rey y sus 7 ministros y luego se escapa con su enamorada trippeta por las cadenas donde estaban predidos fuegos los hombres.
Me pareció muy interesante porque este cuento esta basado en un hecho real.

Camila Fernandez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Camila Fernandez dijo...

El relato de Poe nos da una misteriosa mirada del pasado donde los reyes disfrutaban de la desgracia ajena. El autor nos da una variedad de hipotesis a medida que vamos leyendo la historia, como por ejemplo:
-Que Hop-Frog organizo la bufonada para poder escapar con su amiga Trippetta (que así fue).
-El karma hacia los reyes, para que la gente que asistía a la mascarada se riera de ellos.
-Para obtener venganza.
Podriamos pensar que Hop-Frog realizó esto en torno a su embriaguez, dado a que el Rey le había hecho beber la copa de vino cuando sabia que esto le provocaba una espantosa locura.
Cuando se desarrolla la historia, Poe también piensa en estas hipotesis y nos va guiando refutando o afirmando las mismas.
Otra cosa que podemos notar es que tiene una intertextualidad con La Mascara de la Muerte Roja, ya que ambos cuentos se basan en un baile de mascaras y de un personaje que llega para cobrarle la vida a aquellas personas que hicieron el mal.

Camila Fernandez, 5to Año, Santa Clara de Asís

Anónimo dijo...

Como en todos sus cuentos, Poe nos muestra sus alocadas ideas, este relato,"Hop-Frog", cuyo titulo se refiere al nombre del bufón , que junto a su amiga Trippetta , organizan un plan para vengarse del Rey y de sus siete consejeros privados, el rey lo obliga a beber una copa de vino , por lo que la embriaguez junto como el deseo de venganza desataron esa idea que se le ocurrió al bufón para hacer un nuevo espectáculo en el baile de las mascaras.

Mientras vamos leyendo lo que ocurre al ingresar el Rey y sus consejeros , disfrazados de "orangutanes", comenzamos a pensar que puede suceder, ¿alguno de los invitados les puede disparas a esas "bestias" ?, no por que el Rey prohibió el ingreso de armas, ¿los invitados podrían huir despavoridos del miedo?, no por que el Rey había ordenado que las puertas fueran cerradas y se le entregara la llave;Si bien la descripción de los disfraces del Rey y sus consejeros junto con la decoración del salón, me dieron a pensar una idea , que justamente era la acertada, la de quemar vivos a las "bestias" delante de todos los invitados.

Se pueden ver varias similitudes con el cuento "La Mascara De La Muerte Roja", de este mismo autor , como que las apariciones fueron a la media noche (ya que a esa hora entraron el rey y sus consejeros disfrazados) y la temática del baile de mascaras.

Karen Montana 5to año , Santa Clara de Asís

Anónimo dijo...

Este cuento como todos los de poe nos deja muchas dudas, este cuento nombrado hop-frog cuenta sobre un bufon y una bailarina enana llamada trippetta, ambos sufren ser humillados por el rey y su corte de tontos. Cansados de esto ambos planean una venganza en contra de estos.
El rey vivia obligando a hop-frog a tomar vino y a este le hacia mal.
Un dia el rey decide hacer una fiesta de disfrases, y le pide ayuda al personaje para elegir un vestuario original, pero antes le pide, mejor dicho lo obliga a tomar vino y se le ocurre disfrazarlos de simios a estos les gusta y aceptan.
El enano le cuenta du idea a su amiga y decide ayudarlo esta prende antorchas y cuando el rey y su consejo sale disfrasado y escadenado es subido y carbonizados. El y Trippetta escapan para empezar una nueva y mejor vida.
como dije al principio edte cuento nos deja muchas dudas o ideas inconclusas. Pero lo que se marca bien es el odio de estas personas hacia el rey cono el karma llega.
Tambien se ve un parecido al cuento "la mascara roja" ya que ambos hablan de una fiesta y una venganza al rey.
Violeta tamier 5to Santa Clara de Asis

Los mejore de tercero dijo...

Este fue otro cuento interesante de Poe, ya que nos da la mirada del abuso del poder y humillacion del rey sobre sus bufónes Hop-Frog y a bailarina Trippetta. Ya que cada uno se ocupaba de animar al rey o a los ministros.
Hop-Frog organizo la bufonada para poder escapar con su amiga Trippetta cosa que si sucedió, para que la gente que asistía a la mascarada se riera de ellos. Hop-Frog lo había hecho luego de tanta humillación, sabiendo que cuando el rey le daba de beber un poco de vino se volvería loco. En este cuento de Poe también se pueden encontrar similitudes también con el cuento "La Mascara De La Muerte Roja", el tema del baile de mascaras y la venganza sobre los reyes.

Ricardo Cabral 5to Año Santa Clara de Asís

Anónimo dijo...

Muy buena historia de horror de Poe. Aquí se demuestra la venganza de Hop Frog hacia el rey y los 7 ministros. Estas 8 crueles personas se burlaban del bufón ya que tenía dificultades para movilizarse correctamente, entonces ellos se reían de su manera de caminar por este problema en sus piernas. También se encuentra en el texto una bailarina llamada Trippetta. De esta manera, el enano se venga y los encadena, los cuelga con cadenas y los prende fuego.
Así, podemos demostrar lo que puede llegar a hacer una persona cuando la molestan de esta forma, llegando a la muerte.
Julián Santoro, 5to año Colegio Santa Clara de Asís

Anónimo dijo...

Este texto me atrajo ya que no es igual a la mayoria de cuentos De Edgar Alan Poe, es de terror y mas que nada se trata de una venganza.Me llamo la atencion que esta vez se baso en algo real y no fantastico.La venganza de Hop-Frog se produjo por las burlas que el recibia por su fisico, se canso de que los que se burlaron,se enfurecio y se vengo del rey. Se muestra como despues de cansarse tanto por las malas cosas echas hacia el, se puede llegar a la muerte.
Gonzalo Aranda, 5to año, Santa Clara de Asis.

Anónimo dijo...

Poe nos muestra sus ideas, este relato,"Hop-Frog", nos muestra que junto a su amiga Trippetta, organizan un plan para vengarse del Rey y de sus siete consejeros privados, ya que se cansa de ser tan burlado por ellos.
Finalmente tras su cansancio encadena a los 7 consejeros, y los prende fuego. Aca podemos ver como al pasarla tan mal se puede llegar a la muerte.
Se pueden ver similitudes con el cuento "La Mascara De La Muerte Roja".
Micaela Medina, 5to año, Santa Clara de Asis

Anónimo dijo...

Este cuento me pareció bastante interesante. En el podemos encontrar similitudes con "la máscara de la muerte roja",el baile de máscaras y la venganza sobre los reyes. 
Tengo la duda que si la locura del personaje principal era a causa del vino. 
Me llamó mucho la atención al descubrir que esta historia está basado en hechos realeas. 
El bufón esclavo del rey estaba enamorado de Trippetta que también era esclava. Como el rey la habia maltratado, el bufón decide vengarse. 
Este cuento me pareció en el que menos se describe la muerte y el menos fantástico.
En el resalto la discriminación, el maltrato y el uso de poder. 
El cuento es de tipo realista, el cual es un género muy distinto al que estamos acostumbrados a leer de poe. 
Me gustó mucho la parte en que encadenan a los superiores, los prenden fuego y se escapan subiendo por las cadenas donde estaban muertos. 
Molina Yanina. 5TO Santa Clara de Asis

Anónimo dijo...

Este cuento me llamo bastante la atención principalmente por que se basa en una historia real .ya como todos sabemos ,En todos los cuentos de poe  aparece la locura . En el momento que nombra el baile de mascaras me hace recordar al cuento de "La muerte de la máscara roja"
Yo creo que Hop-Frog al beber el vino, le llego la locura y ya harto de tantos años de maltrato y burlas hacia el y tripeta le dio el impolso para poder  vengarse  .
Lourdes legay 5to Santa clara de asis

Lara Petto dijo...

Lara Petto colegio Durham 3ro A
Es un cuento que me atrajo bastante ya que me pareció realista y distinto, casi siempre los bufones no hacen más que hacer reír a otros. En cambio en este cuento el principio es así pero termina con una venganza y se hacen “ver” por así decir… Me gustaría que haya una segunda parte de este cuento porque me gusto mucho y es distinto a todo lo que ya leí de Poe hasta ahora. Además me asombro que haya pasado en la vida real. Muy buen cuento.

Camila Pirolo Santa Clara de Asís 5To dijo...

Este cuento a diferencia de los demás no es sobre terror, sino de venganza.
Hop-Frog era el bufón del rey, normalmente lo emborrachaba así se reía con los movimientos divertidos de Hop-Frog a causa de la ebriedad.
El bufón, harto de ser el hazme reír decidió cambiar esta situación.
Su majestad le dijo a Hop-Frog que iba hacer una fiesta de máscaras la cual él debía animar.
Cuando llegó el momento Hop-Frog fue emborrachado y como si fuese parte del acto les hizo armar un círculo, los ató a todos en cadenas, los elevó y los prendió fuego.
Esta historia deja libre al actor hipótesis sobre lo que Hop-Frog hizo.
También encontramos una intertextualidas con "La Máscara Roja"

Camila Roldan dijo...

Este cuento tiene locura pero mas que nada aqui predomina la venganza. Me sorprendio completamente el final ya que no me esperaba esa respuesta de parte de Hop Frog. Esto demuestra el odio que el tenia hacia ellos. Lo que hizo Hop Frog hacia sus amos requiere de mucha valentia.Poniendome en su lugar no seria capaz de defenderme de esa forma. Este cuento tiene una gran similitud con otra obra de el llamada "La Muerte de la Mascara Roja".

Camila Roldan 5to Santa Clara de Asis

Anónimo dijo...

Este cuento me llamo bastante la atención principalmente por que se basa en una historia real .
En este relato se Destaca la Venganza ya que Hop Frog Harto de que se Burlaran de El y de su querida amiga Tripeta (que era la única que el lo comprendía) En un momento de Ira y poseído por el vino Se vengo de Los que los sometian.
En una parte del relato "El baile de las mascaras" Tiene similitud al Cuento " La muerte de la mascara roja"
Lucí la Bravo 5to año SANTA CLARA DE ASIS

Anónimo dijo...

Hop-Frog habla de dos enanos, un bufón (Hop-Frog) y una bailarina llamada Trippetta que trabajaban en una corte para el Rey y él los humillaba públicamente. Después de un tiempo, Hop-Frog se empezó a cansar de las constantes burlas y humillaciones públicas que le hacía pasar el Rey ya que generalmente lo emborrachaba y así la corte se reiría de él.
Hop-Frog ya harto de esta situación, decidió vengarse el día de la fiesta, reunió a los ministros y al rey en el centro de la sala, les hizo hacer un circulo y los ató a todos con una cadena, los elevó y los prendió fuego a todos, murieron carbonizados. Al final, Hop-Frog y Trippetta logran librarse de la situación horrible en la que estaban y así dejar de pasar humillaciones públicas.
En este cuento podemos encontrar similitudes, en partes, con "La máscara de la muerte roja"

Carolina Sainz, 5to año. Santa Clara de Asís, 2017.

Chiara Petrone 5to año dijo...

En este relato se puede notar la locura y venganza que toman Hop Frog y Trippetta hacia el rey y sus ayudantes, ya que estaban cansados de ser el hazmereír y ser controlados como ellos querían.
Me llamó la atención el nivel de locura que tuvo Hop Frog para idear ese plan y matarlos.
Chiara Petrone, 5to año. Santa Clara de Asís.

Anónimo dijo...

Este cuento me intereso, porque muestra como el Rey maltrata e humilla a su bufón, y su bufón para vengarse de los maltratos del rey decide disfrazarlo a el y a sus consejeros de orangutanes, en el medio de la fiesta el bufón cuelga a los seres disfrazados y los quema vivos para luego escaparse a Tripetta
Luz Tortorelli 5 año
Hop Flog, Edgar Allan Poe

Agustina Lopardo dijo...

Es un relato muy atrapante ya que cuenta como el bufón y la bailarina toman la decisión de vengarse del Rey por la humillación que el les daba. Muestran como un simple acto que a una persona le parece divertido para otra es algo muy vergonzoso y humillante. Además muestra lo que uno puede llegar a hacer por el odio y rechazo que le tiene a otra persona. Agustina leopardo 5to Santa clara